lunes, 19 de marzo de 2012

DIFICULTAD PARA TRAGAR. DISFAGIA


¿Qué es la dificultad para tragar (disfagia)?
La dificultad para deglutir se llama disfagia. La disfagia puede padecerla cualquiera, aunque es más común en los adultos mayores, bebés prematuros y personas con problemas del cerebro o del sistema nervioso.
Hay muchos problemas diferentes que pueden provocar que  la garganta o el esófago funcionen inadecuadamente. Algunos de ellos son menores, mientras que otros son más graves. Si usted tiene dificultad para tragar una o dos veces, es probable que no tenga un problema médico. Pero si usted tiene problemas para tragar de forma regular, usted puede tener un problema más grave que necesita tratamiento.

¿Cuáles son los síntomas? 
La disfagia puede aparecer y desaparecer, ser leves o graves.  

Síntomas de la disfagia:

  • Tener  problemas para conseguir que los alimentos o líquidos bajen por el esófago  en el primer intento.
  • Gag, estranguló o toser cuando se traga.
  • Hay alimentos o líquidos que regresan a través de su garganta, la boca o la nariz después de tragar.
  • Sentir como alimentos o líquidos están atrapados en alguna parte de la garganta o el pecho.
  • Sentir dolor al tragar.
  • Bajar de peso, porque usted no está recibiendo suficientes alimentos o líquidos.
  • Dificultad para respirar porque algo se ha quedado atascado en la garganta o el pecho.
Si usted ha tenido dificultad para tragar por más de una semana, llame a su médico.

¿Cómo se diagnostica la disfagia?                      
Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas y su historial de salud. Él va a querer saber si tiene problemas para deglutir sólidos, líquidos o ambos. Él también querrá saber donde usted siente  que los alimentos o los líquidos se encuentran ahora atorados y por cuánto tiempo usted ha tenido ardor de estómago  y dificultad para tragar. Su médico también le hará un examen físico para valorar los reflejos, la fuerza muscular y el habla. Su médico puede enviarlo a uno de los siguientes especialistas:

Un otorrino , que trata los problemas de oído, la nariz y la garganta.
Un neurólogo , que trata problemas del cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso.
Un patólogo del habla - lenguaje ,que evalúa y trata los problemas de deglución.



¿Cómo se trata? 
Su tratamiento dependerá de lo que está causando la disfagia. El tratamiento de la disfagia incluyen:
  • Ejercicios para los músculos de la deglución. Si usted tiene un problema con su cerebro, los nervios o los músculos, es posible que tenga que hacer ejercicios para entrenar los músculos a trabajar juntos para ayudarle a tragar. También puede ser necesario para aprender a posicionar su cuerpo o cómo poner comida en la boca para poder tragar mejor.
  • Cambio de los alimentos que usted come. Su médico le puede decir que comer ciertos alimentos y líquidos para hacer más fácil la deglución.
  • La dilatación. En este tratamiento, se coloca un dispositivo a través del esófago para expandir cuidadosamente las áreas estrechas de su esófago. Es posible que necesite tener el tratamiento más de una vez.
  • Endoscopia. En algunos casos, un alcance largo y delgado se puede utilizar para sacar un objeto que se ha quedado atascado en el esófago.
  • Cirugía.



                            http://www.webmd.com/digestive-disorders/tc/difficulty-swallowing-dysphagia-overview



lunes, 13 de febrero de 2012

SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO DE LA TARTAMUDEZ INFANTIL

La tartamudez se puede curar perfectamente en un 80% durante la infancia

Los síntomas de la tartamudez dependen de la etapa en que el niño desarrolle ese trastorno. Algunos expertos en el tema determinan que la tartamudez tiene cuatro etapas:

1- La etapa de las repeticiones iniciales: Se trata de repeticiones y vacilaciones del niño que está empezando su aprendizaje del lenguaje. Suele ocurrir alrededor de los 3 años de edad.

2- La etapa de las repeticiones convulsivas. Ocurre cuando el niño emite repeticiones más lentas y espasmódicas. Es llamada de tartamudez de transición y suele ocurrir cuando el niño tiene 6 a 7 años. 

3- La etapa confirmada. Cuando el niño habla sufre interrupciones evidentes, se enrojece y no emite sonidos. Luego, vuelve a expresar un discurso aparentemente violento. Es la tartamudez confirmada. El niño es consciente de que su manera de hablar es un problema.

4- La etapa avanzada. Cuando el niño tartamudea, con movimientos asociados, e incluso presenta trastornos respiratorios.  


Síntomas clínicos del tartamudeo                                                             

  • Repeticiones, bloqueos y prolongaciones de sonidos, palabras, sílabas, etc. 
  • Alteración en la respiración.
  • Alteración en el tono de la voz
  • Sentimientos de ansiedad, frustración, vergüenza, al hablar
  • Temblores
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Aumento de la tensión muscular debido al esfuerzo para concluir lo que se quiere decir
  • Movimiento asociados como muecas en la casa, movimientos de la cabeza, encogimiento de los hombros, etc.

Tratamiento de la tartamudez


Tareas como ir a comprar el pan, hablar o leer en clase, o llamar por teléfono, pueden convertirse en una verdadera y enorme pesadilla para los niños. Por esa razón, es necesario que se diagnostique la tartamudez lo antes posible, para que el niño pueda desarrollarse y tener una evolución más completa. 

El tratamiento de ese trastorno va a depender de la etapa en la cual se encuentra. Se calcula que las dos terceras partes de los niños con alteraciones en la fluidez al hablar las superarán espontáneamente, sin necesidad de tratamiento, pero es indispensable saber si se trata de un niño con riesgo futuro de tartamudez. Si se confirma el diagnostico, se debe comenzar un tratamiento antes de los 6 años, cuando el lenguaje todavía no está consolidado. A esta edad el cuadro clínico puede revertirse completamente. 

La tartamudez infantil se puede curar perfectamente en el 80%, con tratamiento en Logopedia.
El tratamiento será más complejo en los casos de etapas más avanzadas. Consistirá en entrenar las habilidades de fluidez del habla del niño, a través de un terapeuta del lenguaje, aparte de tratar los aspectos conductuales del niño. 

Bases del tratamiento de la tartamudez


1. La corrección de los errores de concepto, y cambio de las expresiones de "esto va a ser un desastre" por "voy a asumir el reto" o "sé que puedo hacerlo bien", etc.

2. En el manejo de la tensión-ansiedad, a través de la aplicación de técnicas de relajación 
muscular.

3. En el manejo de la conducta de evitación, aplicando técnicas de modificación conductual.

La tartamudez es un trastorno complejo, de etiología multifactorial, donde se requiere la ayuda de especialistas en el área, pero sobre todo se necesita el apoyo de la familia.

                                          http://www.guiainfantil.com/educacion/logopedia/tartamudez/sintomasTrat.htm

viernes, 6 de enero de 2012

TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN


TDAH. DEFINICIÓN
El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales. El TDAH es un trastorno de conducta que aparece en la infancia, y que se suele empezar a diagnosticar en torno a los 7 años de edad aunque en algunos casos este diagnostico se puede realizar de una manera más precoz. Se manifiesta como un aumento de la actividad física, impulsividad y dificultad para mantener la atención en una actividad durante un periodo de tiempo continuado. Además de esto hay niños en los que se observan a su vez problemas de autoestima debidos a los síntomas propios del TDAH y que los padres no suelen asociar a dicho trastorno. A su vez, el TDAH se puede asociar con frecuencia a otros problemas, y  sus consecuencias se aprecian en distintos ambientes de la vida del niño, no solo el escolar, sino que también afecta en gran medida a las relaciones interpersonales tanto con la familia, como con otros niños y con sus educadores, siendo estas interrelaciones clave en el desarrollo del niño.
Según la clasificación norteamericana de enfermedades psiquiátricas DSM-IV, no todas las personas que padecen TDAH tienen el mismo cuadro clínico. En algunas de ellas predominan los síntomas de TDAH de inatención, en otras los de hiperactividad e impulsividad, y en otras hay problemas tanto atencionales como de hiperactividad e impulsividad (lo que se conoce como TDAHcombinado o mixto). Es decir, el TDAH se puede desglosar en varios subtipos, dependiendo de qué grupo de síntomas predominen.
Estas variantes son conocidas como "subtipos del TDAH". De todos ellos el más frecuente es el combinado, seguido delpredominantemente hiperactivo-impulsivo. El subtipopredominantemente inatento es el menos frecuente de ellos, y se da más en niñas que en niños, frente a los otros cuadros clínicos que se detectan más en niños que en niñas. Es decir, debido a que los síntomas de inatención son más sutiles, se detectan menos y provocan que el diagnóstico de TDAH en niñas/adolescentes tarde más en realizarse o, en muchos casos, pase inadvertido.
CAUSAS DEL TDAH: 

Origen Biológic

o

A día de hoy, la causa última del TDAH es desconocida. Sin embargo, de lo que cada vez se tienen más evidencias es de que se trata de un trastorno heterogéneo, multifactorial, del cuál parece improbable encontrar una única causa del TDAH. Las conceptos iniciales que lo definían como "daño cerebral mínimo" han evolucionado gracias a estudios de neurobiología y fisiopatología, neuroimagen y genética para buscar la causa del TDAH. Del mismo modo, aunque los factores psicosociales no se consideran actualmente como la principal causa del TDAH, el estudio de las disfunciones familiares existentes en niños con esta patología ha revelado que también estos factores tienen un importante papel en el desarrollo de los síntomas, en la aparición de otros problemas frecuentemente asociados al TDAH, y por lo tanto en el diseño de los tratamientos.
En cualquier caso, debe descartarse como origen o causa del TDAHa los padres del niño o sus métodos educativos. Las explicaciones centradas en la inexistencia del TDAH y su justificación mediante la culpabilización de los padres deben ser descartadas de una vez por todas como causa del TDAH, señalando además que en demasiadas ocasiones han llevado a diagnósticos tardíos, lo que conlleva una peor respuesta al tratamiento. No hablamos de un problema social ni de mala educación, ni de características particulares de ciertos niños a los que "se le van a pasar con la edad", sino de un trastorno concreto, con características clínicas y que en la actualidad  se puede tratar adecuadamente mediante un abordaje adecuado.
Es decir, aunque de momento no existe un solo concepto que podamos señalar como causa del TDAH, las evidencias de que se trata de un problema neurobiológico, con una heredabilidad muy alta y sobre el que los datos de neuroimagen y genética cada vez están aportando mayor información, hacen que no se pueda considerar como la causa del TDAH una mala educación de los niños o el haber crecido en un ambiente inadecuado.

Origen Genético

El coeficiente de heredabilidad del TDAH es de 0,76, esto quiere decir que si un niño tiene TDAH, el 76% de la causa de TDAH es genética, es decir, no significa que si los padres tiene TDAH, exista un 76% de probabilidad de que su hijo tenga TDAH. Los factores genéticos en el TDAH se han demostrado en los estudios familiares realizados con muestras clínicas que han encontrado entre los padres de niños con TDAH un riesgo entre 2 y 8 veces superior al de la población normal de padecer ellos mismos el trastorno. Recíprocamente, el riesgo calculado para un niño de sufrir el trastorno si uno de los padres lo padece es del 57%. En los estudios de adopción, los hermanos no biológicos de niños con TDAH tienen menos riesgo de presentar el trastorno que los hermanos biológicos. Los estudios de gemelos señalan una concordancia del trastorno del 50% al 80% en gemelos idénticos frente a un 29-33% en gemelos no idénticos. Con estos datos podemos observar la relación existente entre genética y TDAH y señalár, por tanto, la genética como una de las causas del TDAH.
Así, parece que gran parte de la varianza del rasgo hiperactividad-impulsividad (70-90%) se debe a causas genéticas del TDAH, pudiendo incrementarse dicha contribución cuanto más extrema sea la manifestación clínica de dicho rasgo.
Los estudios de genética molecular han relacionado el trastorno fundamentalmente con varios genes en diferentes cromosomas y sus variaciones en el número de copias, por lo que se puede decir que una de las principales causas del TDAH es la genética.
En el año 2010 se publicaba en la revista Lancet, una de las más prestigiosas del mundo de la investigación, un artículo que añadía más evidencia en cuanto a que el TDAH no es un constructo social, es decir, algo relacionado solamente con el entorno del niño y su educación, sino que la causa del TDAH se debe en buena parte a modificaciones específicas en determinados cromosomas que componen el genoma humano.

Estudios de neuroimagen

 
Para el diagnóstico de TDAH no es necesario realizar pruebas de imagen salvo en casos concretos. No obstante, dichas pruebas realizadas en trabajos de investigación, están ayudando a conocer qué pasa en el cerebro de los niños con TDAH y en concreto si se detectan factores que puedan ser causa del TDAH.
Con las pruebas de neuroimagen se ha visto que en algunas zonas concretas del cerebro, hay una actividad menor de la esperada, que estaría en relación con la falta de atención y el exceso de movimiento, es decir, que sería causa del TDAH. En estas zonas podría existir un funcionamiento anómalo de algunos neurotransmisores pudiendo provocar un déficit en las funciones de esas zonas, por lo que podía ser esta una de las causas del TDAH.
Muestran este funcionamiento anómalo especialmente zonas determinadas del lóbulo frontal del cerebro, el cuál es el encargado de coordinar las funciones cerebrales y es por esto que este mal funcionamiento de estas áreas se considere hoy en día como posiblecausa del TDAH.
SÍNTOMAS DEL TDAH


Es posible que todos nosotros presentemos en algún momento síntomas similares a los del TDAH, sin que tenga mayor importancia ni quiera decir que deba ser diagnosticado. Los especialistas sólo diagnostican a un paciente de TDAH cuando son muchos los síntomas de TDAH, estos se presentan frecuentemente, aparecen en distintos ambientes (es decir, no sólo en casa o sólo en el colegio) y no son pasajeros, sino que se vienen arrastrando desde la primera infancia aunque haya alguna excepción en la que se tarde más en detectar. Además, es necesario que estos síntomas de TDAH causen de manera evidente problemas en el funcionamiento social, académico u ocupacional.
Síntomas de TDAH con hiperactividad-impulsividad:
• Presenta inquietud, el niño se mueve en el asiento y les cuesta estar en clase en su pupitre
• Se levanta cuando debería estar sentado
• Corre y salta en situaciones inapropiadas especialmente en lugares en los que debe esperar
 Tiene dificultad para jugar tranquilamente 
• Excitado a menudo, "como una moto" 
• Habla excesivamente y también lo hace en situaciones que no debe
• Responde antes de que finalice la pregunta  
• Tiene dificultad para guardar el turno en actividades de grupo  
• Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc  
  
Síntomas de TDAH con falta de atención:
• No atiende a los detalles, comete errores
• tiene dificultad para mantener la atención en las actividades que está realizando
• Parece que no escucha “ensimismamiento”
• No sigue instrucciones, no termina las tareas
• Tiene dificultad para organizarse
• Evita tareas que requieren esfuerzo de concentración continuado
• Olvida y pierde cosas necesarias para su actividad
 Se distrae fácilmente con estímulos externos
• 
Se olvida de las tareas diarias
Además debemos de tener en cuenta que se pueden presentar síntomas de TDAH combinado, es decir, de hiperactividad-impulsividad y de falta de atención. En resumen, los síntomas de TDAH tienen que ser múltiples, en diversos ámbitos y que supongan una pérdida de funcionalidad de la persona para que se pueda realizar un diagnóstico de TDAH.

TRATAMIENTO DE TDAH


Cuando el psiquiatra diagnostica a un niño de TDAH, a su mente vienen tres objetivos que pretende conseguir mediante eltratamiento de la hiperactividad:
•       Normalizar los síntomas del TDAH.
•       Diagnosticar (y tratar) los posibles trastornos asociados.
•       Prevenir o paliar las consecuencias del TDAH

Y para conseguirlo le informará y asesorará sobre el tratamiento del TDAH y de las siguientes cuestiones que se encuentran en las correspondientes secciones de esta página:
1. Qué es el TDAH (definición y explicación de lo que es el trastorno).
2. Los problemas asociados que haya detectado (síntomas en distintos ámbitos y de diferente tipología).
3. La importancia de que los padres y maestros se entrenen en el manejo de los problemas de conducta del paciente, ya que son pacientes muchas veces incomprendidos y a los que se culpa de conductas que no pueden evitar (no lo hacen queriendo).
4. Los pros y contras del tratamiento farmacológico del TDAH, respondiendo a sus dudas sobre qué tratamientos del TDAH han demostrado ser eficaces y cuáles no.
5. La necesidad de evaluar y tratar profesionalmente las dificultades académicas del paciente (algo conocido como valoración psicopedagógica).
El tratamiento del TDAH con mayor aval científico incluye fármacos, reeducación pedagógica y entrenamiento a padres en el manejo de los comportamientos alterados de su hijo. Estos tres aspectos siempre se adaptan a las características del paciente, de forma que al final es un "traje a medida". Además de esto se debe proceder a evaluar por parte del profesional el tratamiento del TDAH realizando los cambios necesarios para que la adaptación al paciente sea perfecta o lo más próximo a ella, ya que cada paciente presenta unos síntomas y en un grado diferente. Debemos recordar a modo de resumen que este es un trastorno que se produce en muy diversos ámbitos y que, por tanto, debemos ajustar el tratamiento del TDAH a esta circunstancia.

TDAH EN LA ADOLESCENCIA

Aunque durante muchos años se pensaba que el TDAH desaparecía con la adolescencia, los datos que han mostrado los estudios más recientes realizados sobre este tema, muestran una realidad bien distinta: el TDAH en adultos o adolescentes también existe. Según algunos estudios, hasta un 30-80% de los niños diagnosticados continúan teniendo síntomas en la adolescencia, y más del 50% tienen TDAH cuando son adolescentes o adultos. En éstos casos la "hiperactividad", entendida como exceso de movimiento, no suele ser muy evidente (de ahí la idea tan difundida de su desaparición). Los síntomas que suelen mantenerse pasada la adolescencia son, sobre todo, los relacionados con la impulsividad o el déficit de atención.
Una persona "impulsiva" tiene más probabilidades de implicarse en "conductas de riesgo". Si un día, en una discoteca por ejemplo, un amigo invita a otro a "probar una nueva pastilla", las posibilidades de que el segundo acepte son mucho más altas si su funcionamiento es impulsivo, que si es reflexivo, siendo la primera una conducta habitual en el TDAH en adolescentes y adultos. El "párate y piensa", sin un entrenamiento adecuado, es francamente difícil para un adolescente con TDAH. De hecho, es sabido que los niños con este trastorno, sin tratamiento, al llegar a la adolescencia "experimentan" más con las drogas que aquellos sin TDAH, y que muchos de éstos acaban desarrollando trastornos de abuso y dependencia de sustancias tóxicas asociados al TDAH en adolescentes y adultos. De la misma manera pueden tomar decisiones precipitadas en las relaciones de pareja, conduciendo su moto o bicicleta, al iniciarse en el mercado laboral, etc. 
No hay que olvidar las repercusiones del déficit de atención delTDAH en los adolescentes/adultos. Un adolescente con dificultades para mantener la atención, si no ha seguido tratamiento, con mucha probabilidad habrá fracasado en los estudios aún siendo notablemente inteligente. Este fracaso, que siempre lleva asociado críticas, "sermones" y reflexiones de los adultos, contribuirá a disminuir todavía más su autoestima (no hemos de olvidar que la adolescencia es el periodo de la vida en el que la autoestima está más baja y que es un síntoma destacado en el TDAH en los adolescentes y adultos.

CONSECUENCIAS DEL TDAH: 
Las consecuencias del TDAH se deben dividir según el ámbito al que nos refiramos destacando los dos siguientes en los que hacen su aparición estas consecuencias del TDAH:

Consecuencias del TDAH en el ámbito escolar

Los niños con TDAH no tratados suelen tener problemas en la escuela, por lo que es frecuente que presenten estasconsecuencias del TDAH:

• Sufran adaptaciones curriculares o que estén en cursos inferiores a lo esperado para su edad;
• Obtengan bajas puntuaciones en los tests de inteligencia o de habilidades a causa de las lagunas en el aprendizaje derivadas del trastorno y de la falta de concentración a la hora de realizar las pruebas.
• Tengan dificultades para aprobar los exámenes por no fijarse bien en las preguntas (inatención) o por dar respuestas precipitadas (impulsividad); • Suspendan por no completar o entregar las tareas para casa.

No es raro que presenten también estas otras consecuencias del TDAH frente a sus compañeros:
• Tengan roces con otros estudiantes o compañeros (agresiones por impulsividad; no seguir las normas o reglas en los juegos).
• Terminen siendo rechazados.
• Ocupen lugares especiales en clase (donde no molesten, pero también donde más difícil es mantener la atención en clase)
• Sean amonestados o incluso expulsados del colegio.

Consecuencias del TDAH en el ambito familiar

Convivir con un niño hiperactivo puede ser muy difícil ya que presentan las siguientes consecuencias del TDAH: hablan sin parar, parece que no sepan jugar solos, y cuando lo hacen nunca es en silencio; de una manera u otra siempre hay que estar prestándoles atención, y con frecuencia plantan cara o desobedecen. Y todo esto pese a los múltiples intentos de educarlos adecuadamente por parte de los padres y familiares. Por todo esto, no es raro  que al cabo de los años, muchos padres "tiren la toalla" y dejen de hacer caso a su hijo, o que sólo hablen con él para criticarlo.  Es en ese momento, cuando se perpetúan los problemas, y a su vez, se hacen más persistentes las consecuencias del TDAH.
En aquellos niños en los que predomina la inatención, los problemas son de otra índole: "vagar o flotar por el espacio", "soñar despiertos", “estar en las nubes”… Suelen ser o parecer tímidos, recibir críticas continuas por ser “vagos” o “un despiste”, repetir curso con frecuencia (si el sistema educativo lo permite) o estar bajo adaptaciones curriculares; y no se piensa en las consecuencias del TDAH. Tras años de fracasos y críticas, la autoestima se resiente y pueden presentar síntomas depresivos y ansiosos. Por otra parte, es más difícil que tengan problemas o que sean rechazados por sus iguales debido a que las consecuencias del TDAH se hacen menos evidentes.
 Los estudios demuestran que las familias de los niños con TDAH (subtipo hiperactivo o combinado) presentan:

• Mayores niveles de estrés
• Vida social muy reducida (al círculo familiar más próximo)
• Alta frecuencia de separaciones
• Importante sensación de soledad y abandono 
• Frecuencia elevada de síntomas depresivos (sobre todo en las madres)
Por todo esto, se deben tener muy en cuenta las consecuencias del TDAH para el desarrollo del niño y su interacción tanto con la familia, los educadores y los iguales, procurando favorecer un diagnóstico precoz que disminuya tanto el grado como el número de las consecuencias del TDAH.

TRASTORNOS ASOCIADOS:
Con mucha frecuencia el TDAH no viene sólo. Cerca de dos terceras partes de los niños remitidos a consulta por TDAH presentan otro trastorno asociado (o sea, que el TDAH "puro", sin nada más, es en realidad lo menos frecuente).

A continuación mostramos una lista de los diagnósticos más frecuentemente encontrados junto con el TDAH (en algún momento de la vida del paciente):



Nunca se insistirá bastante en la importancia de determinar si, además del TDAH, existe otro problema añadido. La razón es simple: si no se detectan estos problemas difícilmente se podrán tratar, y si no se tratan, empeoran y complican la evolución del individuo.

El diagnóstico y tratamiento debe realizarlo un profesional experto en salud mental infanto-juvenil, capaz no sólo de reconocer y orientar terapéuticamente el TDAH, sino también estos trastornos asociados.

Para hacerse una idea de lo que suele suceder cuando un paciente con TDAH (especialmente de predominio hiperactivo) se deja sin tratamiento, a continuación se describe la secuencia más frecuente de complicaciones del TDAH:

- uno de cada dos pacientes con TDAH asociará también un TND
- uno de cada dos pacientes con TND y TDAH presentará un TD
- uno de cada dos TD desarrollará un T. Antisocial de la personalidad (TAP)
- uno de cada dos pacientes con TAP acabará en la cárcel.

[NOTA: esta evolución es una simplificación pedagógica de los datos estadísticos]
El tratamiento adecuado aborta en muchos casos esta progresión, y en otros reduce la intensidad de los síntomas. Un tratamiento será adecuado sólo si está basado en pruebas científicas (no en creencias infundadas) y si está dirigido a todos los trastornos que la persona padezca (y no sólo a uno de ellos). Los psiquiatras de niños y adolescentes, con la colaboración de otros profesionales, tienen la capacidad y formación adecuada para realizar este enfoque global. 
ASOCIACIONES TDAH:
El propósito de este apartado de la página plantea la importancia del contexto en el que está inmerso el niño con trastorno por déficit de atención (TDAH), por su influencia en el desarrollo del trastorno y en su pronóstico tanto de los factores psicosociales como de los contextuales, a la par, que la importancia que tienen en la valoración y en el tratamiento del TDAH. Así llegamos a la conclusión de que un sistema cerrado no intercambia información mientras que uno abierto sí lo hace y, ahí, es donde lasasociaciones de TDAH juegan un papel crucial.
La familia es el pilar básico en la vida y educación del niño al igual que los educadores en algunos de ámbitos de su vida y lasasociaciones de TDAH son agrupaciones organizadas y ordenadas para llegar a estas personas, brindando la posibilidad de participar y de hacer partícipes de la problemática a personas que están inmersas en el problema o muy cercanas a él.
Desde esta web pretendemos informar a los padres de dichasasociaciones de TDAH, de sus datos de contacto y facilitar a la vez la posibilidad de circular la información sobre el trastorno entre ambos colectivos, así como para que los padres encuentren un apoyo y una asesoría al respecto, colaborando también en favorecer la coordinación entre la familia y la escuela.
Las asociaciones de TDAH generalmente nacen con el apoyo de algún familiar de un paciente. Hay asociaciones de TDAHrepartidas por todo el territorio nacional, existiendo algunas de carácter local y otras destinadas a una mayor población.
Cabe destacar que son un buen apoyo para fomentar la detección precoz, por ello, desde esta web queremos poner a disposición de todos los usuarios los enlaces de las asociaciones de TDAH que podemos encontrar en España.
Comunidad Valenciana




      http://www.trastornohiperactividad.com
      Contenidos elaborados con la supervisión científica de Dr. T.J.Cantó. Médico Psiquiatra. Agencia Valenciana de Salut.








domingo, 20 de noviembre de 2011

Investigadores de la UA desarrollan una herramienta que facilita la compresión lectora de los autistas

José Ciscar, Conseller de Educación, Formación y Empleo de la Generalitat Valenciana, ha mantenido un encuentro esta mañana en la Universidad de Alicante, con el grupo de investigación “Procesamiento del Lenguaje Natural y Sistemas de Información” que dispone de la ayuda Prometeo de la Generalitat Valenciana, para el desarrollo del proyecto DIIM: Desarrollo de técnicas inteligentes e interactivas de minería de textos.

LCV. Alicante / 18 de noviembre de 2011


Dentro de este proyecto europeo, la investigadora Paloma Moreda lidera una vertiente dentro de esta investigación con el desarrollo de una herramienta informática centrada en autistas de entre 12 y 18 años, sus cuidadores y familiares. La herramienta permite la simplificación de textos de los que elimina la información superflua, subjetiva y redundante, reduce los términos complejos por otros más sencillos y añade imágenes que ilustran el significado de algunos conceptos o ideas más subjetivas. De esta forma se facilita la comprensión lectora de los autistas, convirtiendo los textos, de maneraautomática, en una versión más simple sin variar su significado original. La aplicación puede utilizarse en ordenadores, tablets y teléfonos inteligentes y tiene, como finalidad principal, mejorar la calidad de vida de las personas con autismo, facilitarles el acceso a la educación, a la cultura y al mercado laboral.

                                                                                                              
 http://www.lacronicavirtual.com

lunes, 17 de octubre de 2011

CUÁNDO LLEVAR A UN NIÑO AL LOGOPEDA.


Siempre que el niño se desvíe del desarrollo que se considera habitual para su edad, convendría consultar con el logopeda. Sobre todo con el inicio de la lecto-escritura que cuando el niño va a empezar a escribir tal como pronuncia

Cada niño presenta un ritmo de crecimiento concreto y no solemos preocuparnos porque un niño empiece a caminar o hablar dos o tres meses antes o después que otros niños de su edad.
No obstante, existen unos parámetros que marcarían las habilidades básicas más comunes a ciertas edades y que tienen en cuenta la posibilidad de los diferentes ritmos madurativos.

Siempre que el niño se desvíe del desarrollo que se considera habitual para su edad, convendría consultar con el especialista en comunicación y lenguaje, que es el logopeda.

Ya desde los primeros meses de vida, se observa en el bebé una intención comunicativa a través de diferentes gestos, sonidos y mirada. Si observamos esta falta de reacción en el bebé, conviene consultar para descartar posibles problemas de audición o de desarrollo.

Entre el primer y segundo año de vida se va desarrollando el lenguaje de forma que hacia los dos años es habitual que posea un lenguaje que abarque las 20 palabras aproximadamente. Será espontáneo y no solo por imitación e implicará una comprensión verbal muy concreta.

Hacia los 3 años, si al niño no se le entiende bien, no presenta fluidez en el lenguaje, agrega u omite sonidos o solo lo entienden los familiares, conviene consultar.

El profesional valorará tanto la expresión como la comprensión.

A partir de los 3 años se debe también atender a la calidad de la voz: que no se produzca una voz ronca o que parezca fatigada o forzada constantemente.

Hacia los 4 años el niño está maduro para poder pronunciar todos los sonidos. El origen de que esto no suceda podría ser una interposición lingual (colocación de la lengua entre los dientes) e incorrecto manejo de los órganos que intervienen en la deglución y conviene detectarlo a tiempo para corregirlo y así evitar problemas de dentición posteriores, habla nasal, respiración bucal que generará problemas de tipo respiratorio…

Por otro lado, podemos encontrarnos ante un simple problema de manejo de los órganos que intervienen en la articulación.

Lecto-escritura y evaluación

Conviene intervenir ya en estas edades pues como es en este momento cuando se inicia la lecto-escritura, pueden aparecer retrasos en esta área ya que el niño va a escribir tal y como pronuncia (con el consiguiente retraso escolar que se podría generar).

Otra posible consecuencia del problema de habla puede ser el que el niño se retraiga a nivel social y no se relacione adecuadamente con sus amigos y compañeros por vergüenza.

Es el momento de evaluar posibles dislexias, discalculias (problemas para la adquisición de los conceptos básicos matemáticos y el cálculo) o disgrafías (escritura defectuosa sin causa neurológica o intelectual que lo justifique). En muchas ocasiones, ciertas dificultades escolares como la falta de comprensión lectora está relacionada con alguno de estos factores.

En el cambio de la adolescencia conviene prestar especial atención a la muda de la voz. En el varón conviene comprobar que realmente la realiza y no se queda con voz de niño y en ambos, que no se quede la voz ronca y/o afónica.


CONSEJOS PARA PADRES:                                                         

-Conviene hablar y cantar al niño ya desde bebé y ayudarle a imitar sonidos y gestos.

-Hable con su hijo de forma habitual de manera que el día a día sea un aprendizaje (nombre los alimentos en el supermercado, explíquele lo que hace mientras cocina o limpia una habitación, señale objetos en la casa, y hágale notar los sonidos que escucha)

-Hágale preguntas y atienda a sus respuestas con un lenguaje sencillo pero no por ello infantil o cargado de diminutivos.

-Existen libros para tocar diferentes texturas, aprender a imitar movimientos… Se le pueden leer y hablarle sobre los cuentos. Que el niño señale las imágenes mientras nombramos las ilustraciones.

Más adelante nombrará las imágenes y participará en las historias que también empezará a memorizar. Escuche sus relatos de aventuras.

Autora: Tania Centeno Bonet
             Psicólogoga y Logopeda
             Centro de la Voz

martes, 26 de octubre de 2010



CURSO: TGD Y LA TERAPIA DE CONTENCIÓN

Visión global del ser humano. Desarrollo y trastornos generalizados del desarrollo. Sistemas funcionales. Niveles de interacción. Sentimientos primordiales. La comunicación y su patología. Relaciones entre emoción y cognición. Diagnósticos diferenciales. Discapacidad mental. Desconexión. Signos de alerta. Factores “autismogénicos”. Diferentes abordajes terapéuticos: psicoanálisis, terapia centrada en la persona, Floortime, Teacch, terapia cognitivo-conductual. Terapia de Contención. Orientación psicoeducativa a los padres. Trabajo (re)habilitatorio: atención temprana, logopedia, psicopedagogía, psicomotricidad, etc. TGD y escuela. Estrategias en consultorio, casa, escuela

PROF. CARLOS G. WERNICKE

Maestro - Médico Consultor Certificado en Psiquiatría y Psicología Pediátrica - Psicoterapeuta de Niños y Familias - Director, Fundación Holismo de Educación, Salud y Acción Social - Profesor Titular, Univ. Museo Social Argentino. Ex-Presidente, Asoc. Latinoamericana de Educación y Estimulación - Ex-Profesor Adjunto, Endicott College, EE. UU. - Ex-Experto Agencia de Cooperación Técnica (GTZ), Alemania - Premio FundTV 2007 - Invitado por más de 20 universidades europeas y latinoamericanas - 100 artículos publicados - Introductor de la Terapia de Contención

www.holismo.org.ar

SÁBADO 20 de noviembre de 2010
De 10 a 14 horas


Lugar: Centro de la Voz y del Lenguaje Tania Centeno.
G.V. Fernando El Católico nº 76, escalera izquierda 3º, pta. 5. Valencia 46008.
Precio: 40 €

Destinado a: logopedas psicólogos, psicopedagogos, ciencias de la educación, atención temprana, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, trabajadores sociales, maestros de pedagogía terapéutica y estudiantes;

Reserva Previa de Vacante en: tania@centrodelavoz.com / Taniac@ono.com o en el teléfono 655658373
Imprescindible mencionar:
Nombre y apellidos, profesión, teléfono de contacto, e-mail personal
Forma de pago: Transferencia bancaria Banco Santander 0049 - 0172 – 44 - 2390530835

domingo, 26 de abril de 2009

Trastorno de Déficit de Atención Infantil

Un 8% de los escolares españoles padecen la afección
Los estudios revelan que cerca del 8% de la población infantil española de entre 6 y 15 años padece un trastorno de déficit de atención (TDA). Aunque no está considerado como una enfermedad, puede causar graves consecuencias, desde dificultades en el proceso de aprendizaje y en el rendimiento escolar, hasta alteraciones en las relaciones sociales. A menudo, es fácil que también aparezcan estados de ansiedad o angustia motivados por la falta de autoestima. En estos casos, los padres y el entorno son determinantes para que el niño mejore.

¿Qué es el TDA?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo incluye dentro del grupo de los trastornos emocionales y del comportamiento durante la infancia y la adolescencia. Un estudio revela que España ocupa el tercer lugar, por detrás de Alemania y Estados Unidos, de países que sufren un mayor porcentaje de problemas mentales y del comportamiento en niños y adolescentes. Los especialistas lo definen como un trastorno del desarrollo que conlleva una alteración conductual cuyo síntoma principal es la desatención, es decir, la dificultad para mantener y regular la atención de forma continua en las actividades que se realizan. Además, los niños que sufren este problema suelen carecen de autocontrol, presentando una conducta impulsiva; es lo que se denomina conducta hiperactiva.

El motivo

Aunque no es un trastorno nuevo, los psicólogos no acaban de determinar su causa; la hipótesis más común que barajan los expertos apunta a una alteración de las sustancias químicas que transmiten las señales entre las células nerviosas. Por otra parte, la OMS, en un informe sobre enfermedades mentales y conductuales, afirma que entre los factores asociados a la aparición y evolución de estos trastornos se encuentran el sexo, la edad y el entorno sociofamiliar.
Los primeros síntomas aparecen alrededor de los 6 años de edad, aunque el momento clave tiene lugar cuando los niños comienzan las clases en el colegio, es entonces cuando los efectos se hacen más evidentes. Tomás Fernández, Psicólogo Clínico del Servicio Navarro de Salud afirma que "este es un trastorno complejo que se debe tratar concienzudamente. Algunos de los síntomas mejoran con el paso del tiempo y con un tratamiento adecuado, como la excesiva actividad motora, pero en la mayoría de los casos, la desatención, que es el síntoma principal, persiste en la edad adulta ".

Cómo se reconoce

Los tres síntomas nucleares del TDA son la falta de atención y concentración, la hiperactividad o sobreactividad y la impulsividad. Estos efectos se traducen en que el niño está disperso, es incapaz de centrar la atención en un libro o en la televisión. Además, los afectados se mueven de forma continua, rara vez están sentados largo rato en un mismo sitio y mueven continuamente brazos y piernas, sobre todo a la hora de las comidas o de dormir.
En el colegio, a menudo interrumpen las explicaciones del profesor, no dejan trabajar a sus compañeros y hablan de manera continuada con afán de llamar la atención. Además, no hacen los deberes y provocan peleas entre los compañeros. Los expertos coinciden en destacar que no es extraño que sufran fracaso escolar al afectarles directamente en el aprendizaje. También se sienten mal cuando se tienen que relacionar con otras personas, ya que suelen ser irritables y siguen con dificultad las normas. En casa, a menudo desobedecen a sus padres, no los escuchan e incluso pueden llegar a ignorarlos completamente. La falta de comunicación entre los padres y el niño que padece este trastorno es algo habitual que se debe superar con un tratamiento adecuado.

La información como solución

Fernández explica que para que exista un trastorno por déficit de atención, el niño debe presentar varios de los síntomas que se han citado anteriormente durante largo tiempo y en diferentes ámbitos (en casa, en el colegio, con amigos...). "Es general en el espacio y en el tiempo, por esta razón es importante recoger información sobre la conducta del niño a través de los padres, de los profesores, pedagogos y educadores, así como de profesionales especializados en este campo como psicólogos, neurólogos o psiquiatras para saber si efectivamente existe este problema", explica. María Villar Agudo Beira, médico del Servicio Navarro de Salud advierte que "ante la sospecha de un TDA, es necesario realizar una exploración física completa, así como una valoración neurológica que debería llevar a cabo un neuropediatra para descartar otras patologías".

Tratamiento Multidisciplinar

Ningún tratamiento aislado, según los especialistas, ha dado hasta ahora resultados fructíferos. Sin embargo, el hecho de que los padres conozcan el problema, la colaboración desde la escuela y una medicación estrictamente controlada cuando sea necesario, pueden ser las claves para solucionar el problema. Es lo que se llama un Tratamiento Multidisciplinar.
La administración de medicamentos suscita gran controversia en estos momentos, pero parece que el uso de fármacos controlados por el médico- según fuentes consultadas- está dando muy buenos resultados.
"El tratamiento farmacológico es muy importante en aquellos casos donde el problema repercute de manera directa en el rendimiento escolar, es decir donde éste se ve afectado y mermado. Los fármacos actúan sobre el aspecto cognitivo, principalmente, sobre la atención y la concentración, aunque también disminuye secundariamente la actividad motora" concluye Fernández.
Hasta ahora, el fármaco más utilizado para tratar la hiperactividad ha sido el metilfenidato (Rubifén), pero la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra está participando en el estudio de un nuevo fármaco para tratar este problema. María Villar Agudo opina que "al contrario de lo que la mayoría de la gente piensa, los fármacos que se les aplican no son ansiolíticos ni tranquilizantes que adormecen al niño, sino estimulantes encaminados precisamente a despertar su atención". Por otra parte, la intervención pedagógica es un pilar fundamental para la solución del problema. Lo que se persigue con esta práctica es lograr que el niño centre la atención a través de estímulos, actividades y diferentes estrategias, como la cognitiva. Ésta consiste en enseñar al niño a que se dé auto-instrucciones mediante un proceso de repetición mediante el cual puede acabar controlando su propia conducta. Se le enseña a auto-corregirse, a pautar y modificar su propio comportamiento.
Sonia Arístegui Huarte, pedagoga acostumbrada a tratar estos casos, pone de manifesto la importancia de reforzar y aplaudir el comportamiento positivo. "Suelen ser niños que, por lo general, han llegado a perder parte de su autoestima. Los amigos, profesores y hasta los padres, en ocasiones, los dejan de lado porque tienen un comportamiento difícil", matiza.
Tan importante como la intervención pedagógica es la colaboración de los padres en casa. Los especialistas les recomiendan hacer frente a este problema sin considerarlo un drama y se les aconseja incentivar al niño haciéndole ver los aspectos positivos de realizar bien sus tareas.
Además de todo lo dicho, es importante señalar que para conseguir un diagnóstico precoz y correcto se necesita la valoración de un especialista. Este puede ser un pediatra, psicólogo infantil o un psiquiatra.

Es importante recordar:

- El TDA no es una enfermedad, es decir que permite hacer una vida normal.
- El TDA no sólo afecta al área académica, motivo principal por el que los padres acuden a un especialista.
- El TDA no afecta a la capacidad intelectual, de hecho, algunas personas famosas como Ramón y Cajal, Einstein o Churchill sufrieron este trastorno.

www.delogopedia.com
Autor: Por MAYTE QUIROGA PARA CONSUMER.ES
Fecha de publicación: 26 de junio de 2003